Conozca los tiempos orientativos de recuperación tras una prótesis de cadera o rodilla: primeros días, muletas, conducción, autonomía y vuelta a la actividad.
La recuperación tras una prótesis de rodilla o cadera es una de las principales dudas de los pacientes antes de la cirugía. Es normal querer saber cuándo se podrá caminar, cuándo se retirarán las muletas, cuándo será posible conducir o en qué momento se podrá recuperar una vida más activa.
Aunque cada paciente evoluciona de forma diferente, existen tiempos orientativos que ayudan a entender mejor el proceso. La edad, el estado físico previo, la musculatura, el tipo de prótesis, la técnica quirúrgica, el control del dolor, la fisioterapia y la implicación del paciente influyen directamente en la recuperación.
Por eso, más que hablar de plazos exactos, conviene hablar de una recuperación progresiva, guiada por el equipo médico y adaptada a cada caso.
Primeros días tras la cirugía: deambulación precoz y control del dolor
Durante los primeros días tras una cirugía de prótesis de cadera o rodilla, el objetivo no es permanecer inmóvil, sino empezar a moverse de forma segura y controlada.
En muchos pacientes, la deambulación precoz comienza el mismo día de la intervención o durante las primeras 24 horas, siempre con supervisión profesional. Caminar pronto ayuda a reducir complicaciones, mejora la confianza del paciente y marca el inicio de la recuperación funcional.
En esta primera fase, los objetivos principales son:
- Iniciar la movilización de forma segura.
- Comenzar a caminar con ayuda.
- Controlar adecuadamente el dolor.
- Aprender las pautas básicas de movimiento.
- Iniciar la fisioterapia según indicación médica.
El control del dolor es una parte esencial del proceso. Los protocolos actuales combinan diferentes estrategias analgésicas para que el paciente pueda moverse antes, descansar mejor y participar de forma más activa en su recuperación.
Primeras semanas: retirada progresiva de muletas y recuperación de autonomía
Durante las primeras semanas, la recuperación se centra en ganar autonomía poco a poco. El paciente suele utilizar muletas o andador al inicio, pero el objetivo es ir reduciendo las ayudas conforme mejoran la fuerza, la estabilidad y la seguridad al caminar.
En esta etapa, muchas personas empiezan a recuperar independencia para actividades básicas del día a día, como asearse, vestirse, caminar por casa, subir algunos escalones o realizar pequeños desplazamientos.
Los objetivos habituales durante las primeras semanas son:
- Retirar progresivamente las muletas, si la evolución lo permite.
- Mejorar la movilidad de la articulación.
- Recuperar fuerza muscular.
- Corregir el patrón de marcha.
- Aumentar la autonomía en las actividades cotidianas.
- Reincorporarse de forma gradual a la actividad habitual.
Es importante entender que no todos los pacientes avanzan al mismo ritmo. En una prótesis de cadera, la recuperación funcional puede ser más rápida en algunos casos. En una prótesis de rodilla, la recuperación suele requerir un trabajo especialmente constante para recuperar movilidad, fuerza y confianza.

Entre 1 y 2 meses: caminar sin ayudas y recuperar una vida bastante funcional
Entre el primer y el segundo mes tras la cirugía, muchos pacientes pueden caminar sin ayudas o con una ayuda mínima, siempre dependiendo de la evolución individual y de la valoración médica.
En esta fase, suele aumentar la tolerancia al paseo, mejora la seguridad al caminar y se recupera una vida bastante funcional en muchos casos. Actividades como salir a la calle, caminar distancias moderadas, hacer tareas sencillas o recuperar parte de la rutina diaria suelen ser posibles de forma progresiva.
Una de las dudas frecuentes en este momento es cuándo se puede volver a conducir. La conducción no debe retomarse solo porque haya pasado un determinado número de semanas. Depende de varios factores:
- La pierna intervenida.
- El tipo de prótesis.
- La fuerza y el control de la extremidad.
- El dolor.
- La retirada de medicación que pueda afectar a los reflejos.
- La capacidad de reaccionar con seguridad.
Por eso, conducir debe retomarse siempre según la evolución del paciente y el criterio médico.
Entre 2 y 3 meses: actividad casi normal y ejercicio progresivo
Entre los dos y tres meses, muchos pacientes alcanzan un nivel de actividad cercano a la normalidad. La marcha suele ser más fluida, la autonomía mayor y la confianza en la articulación intervenida aumenta de forma progresiva.
En esta etapa puede iniciarse o ampliarse la actividad física, siempre de forma pautada. El ejercicio no debe retomarse de golpe ni con la misma intensidad previa a la cirugía. La progresión debe ser gradual y adaptada a cada paciente.
En general, suelen priorizarse actividades de bajo impacto, como caminar, bicicleta estática, ejercicios de fuerza controlados, trabajo de equilibrio o natación cuando la herida está completamente cicatrizada y el equipo médico lo autoriza.
El objetivo no es solo volver a moverse, sino hacerlo con seguridad, buena técnica y un patrón funcional adecuado.

¿La recuperación es igual en una prótesis de cadera y en una prótesis de rodilla?
La recuperación tras una prótesis de cadera y una prótesis de rodilla comparte algunos principios: movilización precoz, control del dolor, fisioterapia, recuperación de fuerza y reincorporación progresiva a la actividad.
Sin embargo, no siempre evolucionan igual.
En muchos casos, la prótesis de cadera permite una recuperación funcional inicial más rápida, especialmente cuando el paciente parte de una buena situación muscular y se aplican protocolos actuales de recuperación. La prótesis de rodilla, por su parte, suele requerir un trabajo rehabilitador más constante para recuperar movilidad, extensión, flexión, fuerza y confianza al caminar.
Por eso, los tiempos deben entenderse como una orientación general, no como una regla fija.
Claves que marcan la diferencia en la recuperación tras una prótesis
La recuperación tras una prótesis no depende únicamente de la cirugía. La intervención es una parte fundamental, pero el resultado final también está condicionado por todo el proceso que la rodea.
No todos los pacientes evolucionan igual
Cada paciente parte de una situación diferente. No es lo mismo llegar a la cirugía con buena musculatura y autonomía que hacerlo con gran limitación funcional, dolor intenso de larga evolución o pérdida importante de fuerza.
Por eso, comparar la recuperación con la de otros pacientes puede generar expectativas poco realistas. Lo importante es valorar la evolución individual.
La constancia acelera los resultados
La rehabilitación, los ejercicios pautados, la movilización progresiva y la implicación activa del paciente son esenciales para recuperar fuerza, equilibrio, movilidad y confianza.
Una recuperación adecuada no se consigue solo esperando a que pase el tiempo. Requiere trabajo progresivo, supervisión y adherencia a las indicaciones del equipo médico.
La información reduce la ansiedad
Saber qué puede ocurrir en cada fase ayuda al paciente a vivir el proceso con menos incertidumbre. Entender que algunas molestias, cierta inflamación o la necesidad de avanzar poco a poco forman parte de la recuperación puede evitar preocupación innecesaria.
Una buena información antes y después de la cirugía permite al paciente participar mejor en su recuperación y detectar también cuándo algo se sale de lo esperado.
Recuperarse bien no es solo cuestión de tiempo
La recuperación tras una prótesis de cadera o rodilla no debe medirse únicamente en semanas o meses. El tiempo importa, pero no es el único factor.
Recuperarse bien es cuestión de proceso, acompañamiento y compromiso. Requiere una buena indicación quirúrgica, una técnica adecuada, control del dolor, movilización precoz, fisioterapia y seguimiento profesional.
Cuando todas estas piezas encajan, la cirugía de prótesis puede ayudar al paciente a recuperar movilidad, autonomía y calidad de vida de forma segura y progresiva.

Preguntas frecuentes sobre la recuperación tras una prótesis de cadera o rodilla
¿Cuándo se empieza a caminar tras una prótesis?
En muchos casos, el paciente puede empezar a caminar el mismo día de la cirugía o durante las primeras 24 horas, siempre con ayuda y supervisión profesional.
¿Cuándo se retiran las muletas?
La retirada de las muletas es progresiva y depende de la evolución de cada paciente. Influyen la fuerza, el equilibrio, la seguridad al caminar, el dolor y el tipo de cirugía realizada.
¿Cuándo se puede conducir después de una prótesis?
La conducción debe retomarse según criterio médico. No depende solo del tiempo transcurrido, sino de la pierna intervenida, el control del dolor, la fuerza, los reflejos y la seguridad para reaccionar.
¿Cuándo se puede hacer deporte tras una prótesis?
La actividad física debe retomarse de forma progresiva y pautada. En general, se priorizan actividades de bajo impacto y ejercicios orientados a recuperar fuerza, movilidad y equilibrio.
¿Es normal no evolucionar igual que otros pacientes?
Sí. La recuperación depende de muchos factores, como el estado físico previo, la musculatura, la edad, la técnica quirúrgica, la rehabilitación y la constancia del paciente.
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